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Quién es el cura vinculado a Villarruel y al posible embajador en el Vaticano, que reza con un rosario de balas

Javier Olivera Ravasi, párroco de la Iglesia de «San Juan de la Luz» del Barrio cerrado San Benito, es un protegido del mega empresario de la construcción Jorge O´Reilly, quien a su vez pretende ser el representante diplomático de la Argentina ante la Santa Sede. Una relación atravesada por el catolicismo preconciliar del Instituto del Verbo Encarnado y el lefrebvrismo y la ambición de poder político y económico. Hijo de un condenado a perpetua por delitos de lesa humanidad, fundó su propia orden y es un influencer en las redes sociales, de vínculos estrechos con la vicepresidenta.

Una mujer joven espera a un sacerdote en la sacristía de una parroquia de su barrio. Los minutos son largos y entonces mira a su alrededor: sobre la puerta una cruz de “San Benito” como escudo contra el Maligno; en una pequeña mesa algunas fotos en portarretratos muestran a un joven clérigo en diferentes situaciones familiares, sociales y de investidura. Más allá, una repisa con algunos pocos libros en cuya solapa se ve el mismo rostro de las fotos y en el mismo estante un rosario que parece de metal. La mujer se para y se acerca para mirarlo. Es un rosario hecho con balas. 

Es la parroquia  “San Juan de la Luz”, inaugurada en 2017 en el Barrio Privado «San Benito» y que está bajo la órbita del Obispado de Zárate-Campana. Su capellán es Javier Olivera Ravasi. El mismo de las fotos, los libros y el dueño del rosario. El que llegó allí gracias a los vínculos directos con el poder político y empresarial, muchos de ellos heredados de sus padres.

El párroco y su historia familiar

Olivera Ravassi es un sanjuanino nacido el 12 de septiembre de 1977. Su lugar de nacimiento tuvo que ver con el destino militar de su padre, Jorge Olivera, quien pasaría a la historia reciente con el apodo de «El Carnicero» por su afición por cortar y poner «carne a la parrilla», tal como se mentaba por entonces a las mesas de tortura en los Centros Clandestinos de Detención.

Olivera padre nació en Posadas en 1950 y era a su vez hijo de un gendarme. Egresó del Colegio Militar en 1971 y su primer destino fue un regimiento de Junín de los Andes, en Neuquén. En 1975 su destino fue San Juan, donde fue jefe de inteligencia del Regimiento de Infantería de Montaña 22. Tuvo tiempo para el amor y coincidió sentimentalmente con una joven psicóloga quien como él, recién había llegado a la provincia.

Marta Ravasi, la madre de Javier, trabajaba en el gabinete de psicología de la Universidad Nacional de San Juan, eran los albores de la dictadura y ya entonces se sospechaba que era informante del Ejército pues, a pocos días del golpe del 24 de marzo del 76 la mayor parte de sus compañeros fueron detenidos e interrogados por militares que demostraron tener datos precisos. Con los militares en el poder, fue designada interventora de la Dirección de Protección del Menor, donde también fue sindicada como informante.

 

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