«MILEI EMPERADOR»: UN PLAN HEGEMÓNICO CON PIES DE BARRO
Javier Milei irá el domingo al Congreso precedido de 5 triunfos parlamentarios en sesiones extraordinarias que el Gobierno presentará como la consolidación de un ciclo refundacional. El desvarío opositor y el respaldo de la élite económica expresada por el G6 refuerzan la ilusión óptica. Pero bajo radar crece el conflicto social por la destrucción de empleos y empresas, la transferencia regresiva de ingresos y la pauperización de la clase media, base electoral sin ancla ideológica que empieza a mostrar fastidio con el experimento libertario.
El Presidente llegará a la apertura formal del año parlamentario con cinco victorias legislativas en el bolsillo. El peronismo fracturado no pudo frenar ninguna. La oposición colaboracionista aportó los votos a cambio de promesas y migajas. El G6 dio su aval explícito. La liturgia del triunfo quedó servida.
Afuera del palacio, los excluidos miraron la fiesta para pocos con la ñata contra el vidrio. Son los argentinos que pierden su empleo a razón de uno cada cuatro minutos, las treinta empresas que cierran por día, los trabajadores pauperizados a quienes le sobran semanas del mes al sueldo y los comercios desahuciados por la ausencia de clientes que, a su vez, dejaron de ser consumidores con aspiraciones para vivir al día.
El escenario que Milei encontrará en el Congreso fue diseñado para escenificar la consagración de un nuevo hegemón. Un peronismo partido en pedazos le ofreció al oficialismo campo orégano para legislar a discreción. El resultado fue un «5 a 0» que el Presidente exhibirá como trofeo de su guerra cultural. Pero no todo lo que brilla es oro: el plan en curso disparó el conflicto social y las encuestas que reciben en el Gobierno muestran que crece el fastidio de votantes libertarios alcanzados por la crisis.
