Espectáculos

El FMI reconoció el impacto de la sequía y aceptó renegociar el acuerdo

Desde Economía informaron que ya están negociando con el organismo la re calibración de las metas. El foco estaría en la cuestión fiscal.

“Estarán todas las cartas sobre la mesa”, indicaron desde el equipo económico que conduce Sergio Massa, a la hora de informar que el Fondo Monetario Internacional aceptó recalibrar las principales metas del acuerdo como consecuencia de la sequía en la Argentina.

La alusión a las cartas hace referencia a los objetivos fiscales, monetarios y de reservas, como así también una revisión del cálculo de inflación para este año, muy lejos del 60%. El cálculo de Economía sobre la sequía, convalidado por el organismo multilateral, es que este año habrá 13.000 millones de dólares menos de exportaciones. Esto implicará una menor recaudación por derechos de exportación. Por ende, todo el acuerdo entra en crisis. Pero el Fondo no es benévolo, ya que insistirá con acelerar la quita de subsidios en los servicios públicos y extremar la focalización en la asistencia social.

La decisión de avanzar en una modificación integral de las metas se adoptó tras una reunión entre Massa y Gita Gopinath, la vicedirectora gerente del FMI. La burócrata del organismo reconoció que la sequía era el elemento disruptivo que los obligaba a iniciar las negociaciones para modificar el acuerdo.

 

El Gobierno nacional y el Fondo coincidieron en que, a raíz de la sequía, las exportaciones locales caerían este año 13.000 millones de dólares, tal como quedó expresado en un documento del departamento de Agricultura de Estados Unidos, publicado por El Destape. Este sería el punto de partida para las negociaciones que ya arrancaron, según informaron desde la comitiva que acompañó a Massa durante las reuniones Washington.

Las cartas

“Se abre una negociación de buena voluntad por parte del FMI, buena voluntad en sus términos. Lo interesante es que reconocen que los problemas fueron provocados por la sequía”, indicó un integrante del equipo económico al tanto de las negociaciones, en diálogo con El Destape.

– ¿Qué nos va a pedir el Fondo?-, preguntó este portal.

–  Ahí estará la discusión. El tema fiscal será clave.

En el informe sobre la cuarta revisión trimestral, el FMI sostuvo que había que profundizar la focalización de los subsidios a la energía y la asistencia social para compensar la caída de la recaudación como consecuencia de las menores exportaciones. Estas exigencias del organismo seguirán arriba de la mesa. Otro factor tendrá que ver con la proyección de crecimiento, reducida por el propio organismo a un 0,2% para este 2023, es decir, estancamiento.

– ¿Cuál debería ser la meta de déficit fiscal para este año, teniendo en cuenta la sequía y el crecimiento de la pobreza?-, preguntó El Destape al economista Emmanuel Álvarez Agis, director de la consultora PxQ.

– Creemos que un déficit del 2,3% sería algo razonable en línea con la caída de retenciones por la sequía”, respondió el consultor.

Según los cálculos de PxQ, luego de tomar en cuenta el impacto del nuevo dólar soja, que morigerará la merma de retenciones, la retracción sería del 0.5% del PBI, contra un target de déficit primario de 1,9%, ahora sometido a discusión.

Por su parte, el economista Sergio Chouza, de la consultora Sarandi, consideró que una hipótesis prudente sería mantener el 2,5% de déficit del año pasado. “De esa manera podría presentarse algún programa mínimamente contracíclico. En este escenario, la meta más restrictiva es la fiscal pero a su vez la emisión está ligada a lo fiscal ya que el sector privado no está dispuesto a financiar masivamente al Estado, por lo tanto habría que tocar la meta de emisión y ni hablar de las reservas”, explicó el economista.

De todas maneras, desde el Banco Central indicaron a El Destape que no creen que se vaya a modificar el compromiso del 0,6% de aportes transitorios (AT). “Se podría modificar la expansión monetaria sin tener que tocar los AT”, sostuvieron.

Tablero geopolítico

El apoyo de Estados Unidos a una posible modificación en las condiciones del acuerdo con el FMI será clave ya que este país cuenta con una mayoría de votos dentro del directorio. Desde la comitiva que acompañó a Massa por Washington destacaron que un aval norteamericano “es todo en una negociación de estas características”. Pero nada será gratis. Y allí entrará a jugar la geopolítica donde el gobierno de Biden no quiere que la Argentina avance en su relación con China.

Pero también buscará algún trato privilegiado para sus intereses económicos en áreas como la minería (litio), energía (Vaca Muerta) y alimentos. Justamente este fue el temario que mantuvo el ministro de Economía con la vicesecretaria del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Wendy Sherman durante un cruce en República Dominicana.

Todo tiene que ver con todo.

 

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